No te dejes mal-influenciar por el rival

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Este es otro consejo realmente básico, y al igual que el anterior, parece obvio; pero si está en esta lista de consejos básicos para subir de elo es por algo.

En mi tiempo como profesor de ajedrez he visto a bastantes personas que estaban jugando bien la apertura y comienzan a hacer jugadas poco eficaces únicamente porque querían responder a las jugadas de su rival. De esta manera pierden tiempos valiosos para desarrollar piezas, controlar el centro, o poner a salvo a su rey, y se centran en «defenderse» de su rival o en molestarlo.

¿A qué me refiero?

A niveles bajos de ajedrez a veces pecamos de no pararnos a pensar qué es lo que busca el rival, pero también hay casos en donde ocurre lo contrario, y pecamos por darle demasiadas vueltas a una jugada del rival que no tiene mucho sentido. Irás aprendiendo a diferenciar una jugada buena de una mala conforme crezca que tu elo, mientras sigas jugando partidas con frecuencia.

Por poner un ejemplo muy, muy básico: esto ocurrió hace poco entre dos de mis estudiantes durante su novena o décima clase de ajedrez:

no te dejes mal influenciar por tu rival

El jugador negro se salta todos los principios de la apertura (no lo hagas a menos de que estés completamente seguro de que será una buena excepción) porque de alguna forma ve un ataque prometedor. ¿Qué hace aquí el jugador blanco?

Me hizo gracia este caso especialmente porque el jugador blanco también sintió la presión de estar bajo ataque (aunque no es así), y en vez de seguir con los principios básicos de la apertura que habíamos visto en clase va y juega lo siguiente:

consejos basicos para subir elo en ajedrez

Ca3, para defender el punto c2. ¿Qué ha pasado? Por intentar responder a los movimientos de su rival ahora el jugador blanco tiene un caballo muy alejado del centro del tablero. No solo no ha seguido los principios básicos de la apertura, sino que ha jugado justo lo que les comenté que no era del todo bueno: alejar los caballos del centro del tablero.

En cuanto ha movido el jugador negro, el blanco se ha hecho la siguiente pregunta: ¿Qué está amenazando mi rival? ¿Cómo lo defiendo?

Pero sin duda tendría que haber empezado preguntándose algo como: ¿Realmente mi rival amenaza algo? ¿Cuál es su plan? ¿Es imprescindible que me defienda contra ello?

Si el jugador blanco hubiea pensado de esta forma se hubiera dado cuenta de que tenía un turno libre en el que podía aprovechar para seguir los consejos sobre aperturas que les enseñé. O incluso si va más allá y evalúa la posición se habría dado cuenta de que ahora su caballo puede capturar el peón de e5.

movimientos buenos en la posición

Todos estos movimientos son prometedores para el blanco porque o gana un peón, o desarrolla piezas, o comienza a tener mejor influencia en el centor del tablero. Algunas de estas jugadas incluso cumplen dos funciones a la vez.

Y sí; sé que puede parecer un ejemplo muy, muy básico, pero si estás por debajo de los 1000 puntos elo me atrevería a decir que estás situaciones ocurren en tus partidas mucho más a menudo de lo que piensas. Quizás no con ejemplos tan claros como este, pero dejarse mal-influenciar por jugadas malas del rival no es algo tan extraño como puede uno pensar.

¿Por qué es importante?

Es importante que tengas las ideas claras y evalúes siempre la posición con criterio. Si tu rival hace una jugada extraña tú no estás obligado a seguirle la corriente, ni a responder ante ello. Puedes seguir con tus planes, mejorando la posición de tus piezas, o molestandoal rival de alguna otra forma. Muchas veces cuando el rival comete una imprecisión como la del ejemplo y nos dejamos mal-influenciar lo único que estamos consiguiendo es darle al rival la oportunidad de remendar su error.

¿Cómo evitarlo?

Pregúntate siempre a ti mismo si de verdad la jugada del rival crea alguna amenaza, o si tiene algún plan concreto. Si has evaluado bien la posición y no crees que el rival vaya a lograr nada con ese moviento, ignóralo. Aunque a veces cueste, no es necesario que respondas a cada jugada del rival: puedes seguir con tus planes, o desarrollando piezas, o llevando a tu rey a una posición segura…

Resumen

Creo que es más habitual de lo que parece el dejarse mal-influenciar por los movimientos del rival. A veces la vista se nos va únicamente a la parte del tablero en la que se ha movido la última pieza, o confiamos demasiado en que el rival no va a cometer errores, y esto no es así. Hay que saber evaluar bien la posición en cada momento, y dejar de pensar solo en las últimas jugadas del oponente.


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